
Coger un taxi en Londres es una aventura singular hasta que se aprende cómo funciona ese mercado. Todos el mundo ha visto el taxi oficial que es un famoso coche negro, de estilo antiguo, réplica de un Austin del 59. Es el llamado black cab. Los conductores han pasado un examen llamado The Knowledge y requiere una preparación de unos tres años. A ver si eto lo aprenden los taxistas de Madrid, pero bueno...
Es habitual que el taxi driver del cab sea un piloto retirado del ejercito, o un viejo piloto de prototipos o un probador de coches de carreras. Londres en mucho más grande que el resto de capitales y el examen para ser driver de un cab incluye una lista de 25.000 calles que los candidatos deben conocer de memoria. Desde luego, cuando vas en esos taxis te crees el dueño del mundo. Cuando pagas 60 libras por un trayecto de seis minutos empiezas a pensar si es necesario que el conductor del cab sea piloto de aviones. Es entonces cuando investigas y descubres el taxi sin licencia. Son igual de legales pero carecen de licencia. Son de cualquier color y no se identifican, son coches normales. Normalmente se alquilan en tiendas que hay por las calles, no llevan taximetro y el precio se negocia antes. Hay que calcular una libra por milla, lo cual no es sencillo si hay que pasar la libra a euros, y la milla a kilómetros, pero bueno. El taxi driver en este caso es un indio que huele a indio de la India y que estaba dormitando en la tienda de alquiler a la espera de que llegue un cliente y cierre un precio. Una vez cerrado el precio con el jefe el indio se despierta, se enjuaga la boca y te da a elegir los coches que tiene. Este taxi es más barato y son seguros, sobre todo si pones cara de que has matado ya a varios indios en tu vida por llevarte por el trayecto más largo. Por supuesto el indio ni conoce Londres así que tira de GPS y de las indicaciones que le da el jefe de la tienda antes de salir.
Muy de vez en cuando el indio se enfada y ataca al cliente, sobre todo si es mujer. A su vez, el indio que ha hecho esto suele aparecer flotando en el Tamesis al día siguiente y el dueño de los taxis niega haberlo conocido. Para las mujeres asustadas por estos taxi drivers existe un servicio de taxis llevados por mujeres. Hay varias empresas, los taxis son de color rosa y la gente suele usarlos también par las bodas.
En fin, que cuando te han soplado varias veces 60 libras terminas conociendo los últimos modelos de taxis y de indios-pakistaníes de todo Londres.




2 comentarios:
qué pasa, Moya, estás de nuevo por la city??? Este domingo me voy a la isla de Eigg, en Escocia, con cinco más de Fontal. Una semanita allí de campo de trabajo, y luego otra en Manchester. ya te contaré. Como ves, me estoy dejando de tonterías....
Buen verano,
Jorge G.
Jorge G:
Sólo te digo qu me parece que esa isla está demasiado cerca.
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